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Solomun, ARTBAT y Marco Carola ponen banda sonora al regreso de Brunch a casa

  • Foto del escritor: Wen Posada
    Wen Posada
  • 31 jul
  • 3 min de lectura

Hay lugares que son escenarios. Otros terminan convirtiéndose en memoria colectiva.

Para miles de personas, los Jardins de Joan Brossa nunca fueron solo un parque de Montjuïc. Fueron el sitio donde Barcelona aprendió que la música electrónica también podía disfrutarse bajo el sol, entre árboles, cerveza en mano y una ciudad entera desplegándose a sus pies. Allí, Brunch Electronik dejó de ser una fiesta para convertirse en una forma de vivir los domingos.

Hay lugares que son escenarios. Otros terminan convirtiéndose en memoria colectiva.

Para miles de personas, los Jardins de Joan Brossa nunca fueron solo un parque de Montjuïc. Fueron el sitio donde Barcelona aprendió que la música electrónica también podía disfrutarse bajo el sol, entre árboles, cerveza en mano y una ciudad entera desplegándose a sus pies. Allí, Brunch Electronik dejó de ser una fiesta para convertirse en una forma de vivir los domingos.

Después de varios años de ausencia provocados por las obras de remodelación del parque, la historia vuelve a empezar.

Entre el 23 de agosto y el 13 de septiembre, Brunch Electronik recupera uno de los escenarios más icónicos de su trayectoria con cuatro jornadas que reúnen algunos de los nombres más influyentes de la escena global: ARTBAT, Marco Carola, Solomun y un esperado back-to-back entre Dennis Cruz y Josh Baker. No es solo el cartel el que promete. Es el regreso a casa.


El parque donde Barcelona encontró su banda sonora

Mucho antes de que la palabra festival se convirtiera en sinónimo de macroproducción, Brunch Electronik ya había encontrado la fórmula para reunir a miles de personas sin perder la sensación de cercanía.

Los Jardins de Joan Brossa fueron el laboratorio perfecto: naturaleza, vistas sobre Barcelona, electrónica de primer nivel y un público que entendió que bailar de día también podía ser una experiencia casi ritual.

Ahora ese espíritu regresa con dos escenarios que dialogan entre sí. El Main Stage by Estrella Damm concentrará a las grandes figuras internacionales, mientras que el Green Stage by Yamaha volverá a ser el refugio de colectivos, sellos independientes y artistas que mantienen viva la escena local.

Porque si algo distingue a Brunch Electronik es que nunca ha entendido la electrónica como una competición de cabezas de cartel. Aquí el descubrimiento siempre ha sido parte del viaje.



Cuatro domingos, cuatro maneras de entender la pista de baile

La temporada arranca el 23 de agosto con ARTBAT, el dúo ucraniano que ha convertido el melodic techno en un fenómeno global. Junto a ellos estarán Adam Ten, ANNA, Shall Ocin y el colectivo Unreleased, liderado por Arodes, llevando el afro house y los sonidos melódicos hacia terrenos menos previsibles.

Una semana después, el 30 de agosto, llega el turno de Marco Carola, uno de los nombres imprescindibles del tech house mundial. Compartirá jornada con East End Dubs, Cuartero, Hanie y el colectivo barcelonés Les Enfants Brillants, uno de los responsables de mantener vivo el pulso underground de la ciudad.

El 5 de septiembre marcará uno de los momentos más esperados del verano: el regreso de Solomun a Brunch Electronik por primera vez desde 2023. Una cita que, además, traerá consigo el universo de Diynamic, el sello fundado por el propio artista y responsable de redefinir el house melódico durante la última década.

La despedida llegará el 13 de septiembre con un encuentro inédito entre Dennis Cruz y Josh Baker, acompañados por Saoirse, Saidan, LondonGround y una nueva generación de artistas que demostrarán que el futuro de la electrónica ya está sonando.


Mucho más que un festival

Sería fácil resumir Brunch Electronik como un ciclo de conciertos.

Sería también quedarse muy corto.

Aquí conviven food trucks, mercados de diseño, zonas de descanso y Petit Brunch, un espacio donde las familias descubren que la cultura electrónica también puede ser un plan compartido entre generaciones. Talleres de DJ, actividades infantiles y creatividad convierten el recinto en algo poco habitual dentro del circuito festivalero: un lugar donde nadie parece estar fuera de sitio.

La organización mantiene además su apuesta por una producción más sostenible mediante el uso de combustible renovable para parte de las instalaciones, un servicio gratuito de lanzaderas para reducir el uso del coche y descuentos para los vecinos del barrio, reforzando la conexión con la comunidad que ha acompañado al proyecto desde sus primeros años.


Bailar también puede cambiar cosas

El cierre de temporada volverá a demostrar que Brunch Electronik entiende la cultura como una herramienta de transformación.

El 13 de septiembre regresará el Día Solidari, una iniciativa que este año colaborará con Bona Voluntat en Acció, impulsando una recogida de alimentos y productos de primera necesidad destinados a familias en situación de vulnerabilidad.

Entradas solidarias, acciones benéficas y actividades cuya recaudación se destinará íntegramente a la entidad convertirán la última jornada en algo más que un festival.

Porque, al final, Brunch Electronik nunca trató únicamente de la música.

Trató de crear una ciudad donde durante unas horas todo parecía funcionar al mismo compás.

Y ese lugar, para muchos, siempre fue Joan Brossa.


Adquiere las entradas aquí: https://barcelona.brunchelectronik.com/

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