Cincuenta años después, la película más polémica de Bertolucci sigue provocando sudores fríos. Ícono de la transgresión para unos, caso paradigmático de abuso de poder para otros, El último tango en París nunca ha dejado de incomodar. Y quizá por eso mismo sigue importando. Esa es la tesis —incómoda, lúcida y muy necesaria— del nuevo libro de Eva Peydró: El último tango en París. Un escándalo entre dos siglos (Tirant lo Blanch, 2025).