Si creías que los domingos en Barcelona eran para la resaca y el vermut lento, prepárate para cambiar el mood. Este 22 de febrero, el cielo de la ciudad se convierte en pista de baile con un open-air que promete groove sin interrupciones. En pleno Passeig de Gràcia, justo frente a la icónica Casa Batlló, la Terraza de Ana se transforma en ese “secret spot” que todos querrán haber descubierto primero.