En una isla donde la gastronomía ya juega en la misma liga que la música electrónica y los beach clubs, encontrar un restaurante con personalidad propia no es tarea fácil. Sin embargo, Bambino ha llegado a Ibiza con una propuesta que escapa de las fórmulas habituales: un lugar donde la cocina italiana auténtica, la cultura del aperitivo y el espíritu libre de la isla se mezclan para crear algo mucho más parecido a una experiencia que a una simple cena.